Título: Fahrenheit 451
Autor: Ray Bradbury
Título original: Fahrenheit 451
Año de publicación: 1953
Traducción: Alfredo Crespo
Páginas: 256
Editorial: Debols!llo
Precio: 8'95€
Fahrenheit 451 ofrece la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino la de provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza
Después de leer una colección de historias de Angela Carter me apetecía ponerme con una novela. Desde hacía un par de años tenía a Bradbury mirándome en la estantería, pero nunca llegaba el momento. Me compré el libro con muchas ganas de leerlo, pero después lo fui dejando y quedó relegado al olvido. Y llegó su momento: me apetecía una distopía y fui a por él. Y, oye, no ha estado nada mal la novela y, además, me ha sumido en una especie de histeria lectora por la que solo tengo ganas de leer (lo cual viene perfecto teniendo en cuenta las dos semanas de vacaciones que me esperan).

Y es que Fahrenheit 451, a pesar de haberme gustado mucho, ha sido un libro que podría haber dado más de sí. Tenía personajes secundarios estupendos que quedan a medio explotar, como Beatty o Clarisse.Me quedé con muchas ganas de saber más sobre los trasfondos de ambos, conoces el por qué de sus acciones y de su forma de ser. Y Guy Montag tenía mucho más potencial, quizá si no hubiera sido todo tan precipitado, había tenido más sentido su cambio y su forma de pensar. Soy de las que piensa que, si una historia da para un libro corto, no se debe añadir información inútil para hacerlo más largo... pero en este caso es más bien al contrario. Habría agradecido unas páginas más para darle mayor solidez a la historia.

Pero repito: me ha gustado mucho la novela. De hecho, lo que más me ha llamado la atención ha sido la fluidez con la que el autor escribe. Sin llegar a ser simplón, tampoco se complica demasiado y ese punto intermedio es para mí perfecto. Al principio tenía miedo de que fuera muy enrevesado pero ¡todo lo contrario! La escritura es muy ágil y no llega a perder calidad. De hecho, es tan entretenido que me leí el libro prácticamente entero de una sola sentada. No podía dejarlo en la mesita de noche, a pesar de que ya era tarde y al día siguiente tenía clase. Y eso, para qué engañarnos, siempre indica que no está tan mal una novela.
En definitiva, si bien Fahrenheit 451 podría haber dado mucho más de sí, prefiero quedarme con lo mucho que he disfrutado leyéndolo. Es de ese tipo de lecturas que te sube el ánimo como lector y hace que la motivación siga viva incluso cuando lo terminas. De hecho, tres días después de haberlo terminado ya me he leído otro libro y sigo con ganas de leer más, lo cual es muy raro en mí porque suelo ser muy lenta leyendo (la prueba de ello es el mes de marzo, en el que solo he leído dos libros). Pero resumiendo, con sus defectos y carencias, Fahrenheit 451 ha sido una lectura que he disfrutado mucho y espero que vosotros os animéis a darle una oportunidad.
yo lo tengo en casa. Lei primero el comic y me encantó y otra novela de bradbury me gusto mucho también: cronicas marcianas :P
ResponderEliminarEsa será la siguiente (:
EliminarLo leí hace años y después vi la película. Después lo he vuelto a leer. Es un libro magnífico mucho más realista de lo que somos capaces de darnos cuenta.
ResponderEliminarUn saludo.
Yo tengo aún la película pendiente, algún día caerá!
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