Ya hablé un poco de este libro en el último Nuevo En La Estantería. Os dije que lo había comprado mi padre porque, tanto él como yo, teniamos muchas ganas de leerlo. Nunca antes habiamos oído hablar del autor, pero nos lo recomendaron y tuvimos que caer en la tentación (bueno, él cayó, yo me aprovecho de su compra). Y oye, ¡qué buena elección!
La historia está constituida por cartas y documentos que unos personajes se envían a los otros. Todo comienza cuando Ilana le manda una carta desde Israel, donde vive, a su ex-marido, Alex Gideon, que se encuentra a caballo entre Estados Unidos y Reino Unido. Ella se casó de nuevo hace años y tuvo una hija con su segundo marido, él es un personaje de renombre en el mundo universitario por sus trabajos sobre el fanatismo religioso. Pero Ilana no escribe a Alex para ver cómo se encuentra, de hecho, hace siete años que no se hablan. El divorcio fue un desastre y el matrimonio quedó roto por las continuas infidelidades de Ilana. Evidentemente, ninguno quiere saber nada del otro, pero no hay otro remedio. Boaz, el hijo que ambos tienen en común no deja de meterse en problemas, uno más grande que el siguiente, e Ilana no sabe qué hacer. Por ello, le pide dinero a Alex, para poder ayudar a Boaz y pagar las escuelas a las que tiene que ir. Sorprendentemente, Alex acepta y así comienza un entramado de cartas enviadas por el propio Alex, Ilana, el abogado de Alex, el marido de Ilana, investigadores contratados por Alex y hasta el propio Boaz. Cada documento servirá para analizar qué fue mal entre los dos protagonistas y para descubrir lo mucho que siguen pensando el uno en el otro.


Pero no todo es de color de rosa, hubo algo que no me terminó de convencer: las vueltas que daban algunas cartas. A veces los personajes, especialmente el del marido de Ilana, empezaban a teorizar sobre el bien y el mal y me sacaba de quicio. Soy consciente de que todo formaba parte del perfil del personaje, un judío ortodoxo cercano al fanatismo, pero no creo que hiciera falta dejarlo tan sumamente claro en cada carta. Cada vez que escribía él, yo temablaba de miedo solo de pensar en cuántas páginas iba a ocupar su discurso plagado de citas bíblicas y mandamientos religiosos. Creo que sin esas peroratas tan extensas el objetivo del autor se había alcanzado igual de bien que con ellas. Pero para gustos los colores.
En definitiva, creo que La caja negra es un libro muy recomendable que analiza a la perfección las relaciones humanas, sobre todo las que pasan del amor al odio y del odio al amor en un segundo. Y todo con un estilo impecable y claro sin ser aséptico ni demasiado periodístico. Me ha gustado mucho descubrir a este autor y su forma de escribir. Sin duda repetiré con él en cuanto pueda... ¿alguna propuesta?
Hace tiempo que hay una compañera que nos recomienda a este autor, pero aún no me he decidido con él, aunque todo apunta a que van a ser buenas lecturas. Tendré que apuntar también esta lectura.
ResponderEliminarUn saludo.
¡Harás bien! (:
EliminarNo me sonaba de nada este autor, pero ahora me lo apunto
ResponderEliminarMe alegro (:
EliminarYo tambi´en llevo tiempo queriendo leer este libro. Ahora que he leido tu reseña. aún me apetece más.
ResponderEliminarPues ya sabes, a leerlo!
EliminarAquí, en mi ciudad, acaba de tener lugar la Feria Internacional del Libro. Israel, quisquillosidades políticas aparte, fue el país invitado. Este autor, entre otros, estaba en boca de todos. Y en sus bolsos también.
ResponderEliminarEsperemos que les guste entonces (:
EliminarPues no he leído nada de este autor aún, pero me apetece muchísimo porque cada vez que leo una reseña de una de sus novelas, es normalmente tan positiva como esta tuya, y me pica la curiosidad.
ResponderEliminarEsta en concreto creo que no la conocía, pero lo de las cartas me atrae, y lo de pensar algo sobre un personaje y luego cambiar de opinión, pues siempre es una sorpresa para el lector!
Gracias por traérnoslo :)
(Y gracias a tu padre también, jejej)
Es que escribe especialmente bien y el formato del libro, en este caso, ya te digo que es un acierto.
EliminarUn saludo!
tengo muchas ganas de leerlo pues como dice Gabino, en la FIL fue un autor muy comentado, y sus hijos vinieron a representarle (no se por qué no vino él, si problemas de agenda o salud).
ResponderEliminarLo apunto en mi libreta ¡muchas gracias!
Gracias a ti por leer la reseña!
EliminarA ver qué te parece cuando lo leas!
Este libro de Amos Oz es una pasada.. Has reflejado muy bien el espíritu de esta obra en tu reseña. Felicidades
ResponderEliminar¡Muchas gracias!
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