4 mar. 2013

"La verdad sobre Marie", de Jean-Philippe Toussaint

[Puntuación: 3/5]

"Quizá me equivocaba en ocasiones con respecto a Jean-Christophe de G., pero no me equivocaba nunca respecto a Marie, sabía cómo se comportaba Marie en cualquier circunstancia, sabía cómo reaccionaba Marie, conocía a Marie instintivamente, poseía de ella un conocimiento infuso, un saber innato, una comprensión total: sabía la verdad sobre Marie."


En el infinito ranking de libros que se han de leer de una única sentada, La verdad sobre Marie, de Jean-Philippe Toussaint, se encuentra dentro del Top 10. Y yo, que soy de concentración un tanto efímera, no hice lo que debía hacer, y he terminado leyendo la novela a trozos un tanto distanciados en le tiempo. Supongo que parte de esta reseña se verá afectada por la discontinuidad de mis hábitos lectores en los meses de enero y febrero.

Jean-Philippe Toussaint
La verdad sobre Marie no carece de argumento, pero sí que tiene una trama un tanto ambigua y algo difícil de explicar. Digo “difícil” porque es complicado ceñirse a los hechos narrados solamente y hacer que el libro pueda presentar cierto atractivo por el que destaque entre otras tantas obras. Sin embargo, aquí va mi intento: Marie y el narrador de la historia, tras varios años viviendo juntos, se separan. A continuación, Marie regresa a su apartamento con un hombre del que sólo conocemos el nombre y pasan la noche juntos, hasta que a él le da un infarto y fallece. A partir de aquí, descubrimos que él es un importante criador de caballos de carreras y que ambos se conocieron en Tokio (precisamente donde la relación de la protagonista y nuestro guia por la novela acabó). Después de un pasaje precioso sobre el intento de ser libre de uno de los caballos en pleno aeropuerto japonés, la narración nos traslada a la casa en la que vivía el padre de Marie. Allí, narrador y narrada se reencuentran y las dudas sobre la verdad de Marie parecen esclarecerse para volverse más confusas después.

Jean-Philippe Toussaint es un autor especial donde los haya. Su forma de escribir, la delicadeza y belleza que marcan cada pasaje del libro son, quizá, el principal factor de la novela. La historia pasa a un segundo plano y lo único que importan son las palabras y cómo se combinan unas con otras para dar lugar a pura poesía en forma de prosa. Quizá esto juega un poco en su contra si lo que esperamos es leer un libro entretenido. La verdad sobre Marie es complicado, lioso en ocasiones. La fina línea entre lo real y lo imaginado no existe y todo se entremezcla en la mente de un personaje del que sólo sabemos que está locamente enamorado de Marie. A veces me daba la impresión de estar leyendo pensamientos sueltos que han sido reunidos al azar para dar forma a una trama que, por su propia naturaleza, no puede ser delimitada. A la hora de retomar el libro siempre me costaba un poco de esfuerzo sumergirme de nuevo en él, comprender qué estaba pasando. Pero ya lo he dicho al principio: esta obra de Jean-Philippe Toussaint hay que leerla del tirón, sin hacer pausas más que para necesidades meramente vitales.

Y a pesar de todo, no estoy segura de si recomendaría este libro a cualquier persona. Requiere algo de curiosidad, que el lector busque más que una historia interesante. Cuando miro de nuevo el libro, que he dejado en la mesita de noche a pesar de haberlo terminado, lo único que me viene a la mente es el pensamiento de que es un ejemplo claro de hacer algo por el amor al arte, por el placer de crear algo maravilloso con estructuras tan simples y complicadas a la vez como son las palabras. La verdad sobre Marie es una obra que representa hasta el final a sus personajes, quedándose la historia abierta, tal y como hacía Marie con todas las cosas que encontraba a su paso: libros, armarios, cajones... La verdad sobre Marie es, en cierto modo, la misma Marie y creo que cuando un libro se convierte en su personaje, es una de las cosas más preciosas que pueden ocurrir en la literatura.

8 comentarios:

  1. Jamás había oído hablar del libro, la verdad.
    Me intriga y a la vez no, por si no le cojo el gusto a esa forma tan peculiar de narrar que dices que tiene.
    Pero lo dejo entre los posibles.

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    1. Lo bueno que tiene es que, como es finito, no tienes qeu dedicar demasiado tiempo en caso de que no te guste la forma de escribir (:

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  2. A mí lo que más me ha gustado de este libro no es ni la trama ni el argumento, pues realmente no los hay, si no la forma en que está escrito. Es pura poesía pero ,eso sí, hay que leerlo sin hacer demasiadas pausas para no perderse. Saludos

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    1. En efecto, leerlo sin pausas es la clave!

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  3. A mí también me ha gustado mucho esta novela y ya la he recomendado a vari@s amig@s. Es una novela donde todos huyen: hombres, mujeres, caballos... Los pasajes que me han parecido más bellos son en los que aparecen caballos, en Japón y en la isla de Elba.
    Sin lugar a dudas, la escena más cinematógrafica es la del embarque del pura sangre en Tokyo; parece que estemos delante de una pantalla, no en vano, el autor del libro también es cineasta. El estilo me parece muy visual, siempre delicado y con una gran carga de poesía pues lo verdaderamente importante del relato es la escritura.
    Os recomiendo leerla de un tirón para no perder ni un solo detalle. Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias por este magnífico comentario!

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  4. Si te gusta la buena literatura, este libro es de los buenos de verdad. No importa apenas lo que se cuenta pero la forma cómo lo cuenta el autor es muy bella.
    Os lo recomiendo para leer sin prisas pero con pocas pausa.

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    1. Desde luego, la forma de narrar del autor es bellísima. No sé por qué, pero me da que es posible que se convierta en un clásico de aquí a algunos años.

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