[Puntuación: 4/5] |
"Si conservaba la capacidad de reír, es que no estaba completamente insensibilizado. Significaba que el muro que había puesto entre el mundo y yo no era lo bastante grueso para impedir que algo se filtrase."
Empezar el año de la mano de Paul Auster es todo un placer. Hace unos años leí por primera vez un libro suyo (The Brooklyn Follies) y hasta ahora no me había centrado en leer ninguna obra suya más. Pero como tengo tantísimos libros pendientes, que se me van acumulando en las estanterías (y las destrozan a veces), tarde o temprano iba a llegar el momento de que me sumergiera en una de sus novelas. Supongo que cogí este libro entre los demás de Auster que hay por mi casa porque era de color violeta y no del amarillo al que acostumbra Anagrama.
El libro está escrito a base de parrafazos, sin guiones ni comillas cuando se producen los diálogos de los personajes. Eso, de primeras, supuso un pequeño shock para mí, que me suelo desesperar cuando no encuentro puntos y aparte por ninguna página de la lectura, pero, en el caso de El libro de las ilusiones, este detalle no importa. Desde el principio se establece una relación cercana y de pura comprensión hacia David Zimmer, el protagonista. El que sea él el encargado de contar la historia no es sino un acierto pero, que además, lo que estemos leyendo sea en realidad un libro que el mismo personaje ha escrito, es una maravilla de idea. Hacía tiempo que una novela no me sorprendía tan gratamente. Cada palabra encuentra el lugar idóneo en el conjunto de la obra y no hay nada que sobre en ella. Todo es preciso y necesario. Y además, Paul Auster mantiene su estilo impecable de manera constante. No hay altibajos, sino más bien sólo altos.
En cuanto a la historia en sí, a pesar de nunca tener muy claro hacia dónde tirará, se genera una necesidad de seguir leyendo que pocos autores son capaces de conseguir. No importa que la trama no sea definida o que se intercalen varias historias dentro de la historia principal. Ésa es precisamente la gracia del asunto: con El libro de las ilusiones no vamos a leer sobre la vida de una única persona, sino que vamos a conocer también qué le sucedió a todos aquellos que resultan mínimamente importantes en la vida de Zimmer. Eso es lo que creo que más me ha gustado de esta lectura, que trata la vida como lo que es: un constante ir y venir de personas que te dejan su huella con el simple hecho de existir y compartir contigo una parte de su historia vital.
Totalmente de acuerdo, Ángela! Que bien lo explicas! Lo leí este verano en inglés y... me pasó igual: no pude dejarlo!
ResponderEliminar(Me dice Lee q te diga q vengáis el sábado al nuevo teatro a ver "A game of love", que seguro que te gusta :) )
Contad conmigo para que vaya al teatro!
EliminarY muchas gracias :)
Me ha encantado que hagas esta reseña de "El libro de las ilusiones". Yo creo que es uno de los más complejos de Paul Auster y de los más adictivos. Es de los libros que no se olvidan.
ResponderEliminarAunque en ninguno de los libros de Auster nunca sobra nada, este es de los que da pena que terminen.
Totalmente de acuerdo. En la última línea te queda el mal sabor de boca de que acabe ahí el libro. Lo bueno es que, como es tan prolífico como autor, hay libros de Auster a mansalva con los que llenar ese vacío!
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