18 jul. 2012

"Quién de nosotros", de Mario Benedetti

[Puntuación: 5/5]

Sé que lo que voy a decir a continuación carece de explicación científica alguna pero, en ocasiones, creo que los libros tienen voz y son capaces de llamarnos para que los elijamos entre el resto de sus compañeros de papel. Algo así como les pasaba a los marineros con las sirenas cuando a éstas les entraban ganas de dar el do de pecho. Espero que no me toméis por loca cuando digo que Quién de nosotros emitió su canto hipnótico desde el primer momento en que me fijé en él, mientras que examinaba las estanterías de la habitación de una amiga.

Se trata, ante todo, de un libro delgadito, compuesto por poco más de cien páginas, lo que hizo que me lo leyera en el mismo día, parando únicamente para comer. Su historia gira en torno a tres personajes: Miguel, Alicia y Lucas. A cada uno de ellos les corresponde una parte del libro y, por lo tanto, cada uno cuenta desde su punto de vista cómo vive el triángulo amoroso en el que se ven sumergidos, sin llegar a hacer que la trama pierda continuidad o se nos repitan cosas que ya sabíamos. Y sí, he dicho triángulo amoroso, pero no es un triángulo amoroso cualquiera… Es algo mucho más complicado, es un cúmulo de sentimientos, de vivencias, de relaciones entre las que destacan la soledad y el amor penoso, ése que se arrastra y gime del dolor pero no es capaz de enfrentarse a sus adversarios, ése amor que se rinde ya al principio de la batalla.

Aquí el genio tras la pluma (o bolígrafo)
El papel cantante lo lleva Miguel. Es él el encargado de establecer el primer contacto con el lector y, aunque él no lo crea así, el responsable de los acontecimientos que se desarrollaron en el pasado y de los que tendrán lugar en el futuro… incluso de lo que está ocurriendo en su presente y el de los otros dos personajes. Es el núcleo de unión de los tres, cada uno de los ángulos en los que se funden los lados del triángulo equilátero que componen los personajes.

Quién de nosotros es la primera novela de Mario Benedetti. Creo que es necesario dar constancia de ello porque, ante todo, lo último que me pareció a mí mientras que lo leía es que se tratase de un autor primerizo. Yo, que hasta el momento sólo me había acercado a este escritor a través de sus versos, me dí de bruces con una prosa llena de imágenes, de delicadeza, de belleza en forma de palabras. Cada párrafo removía mi interior, lo hacía pensar, reflexionar, mantenía una conversación de tú a tú conmigo. No estaba leyendo algo que un hombre “desconocido” hubiera escrito, era un amigo el que me hablaba, el que se desahogaba contándome los horrores que la soledad en compañía había hecho en él, el dolor de verte obligada a marchar, la angustia de saber que nunca fuiste el elegido. Y no podía hacer otra cosa que no fuera compadecerme por él y prestarle mi hombro para llorar (en este caso, seguir leyendo).

En definitiva, éste se ha convertido en uno de mis libros preferidos y todo por mera casualidad. De ahí que al principio comentara lo de la voz de los libros. Había muchos más en la estantería donde lo encontré, y mucho más llamativos. A pesar de ello, el primero en el que me fijé fue en éste, vestido con su edición de tapa blanda, económica para el bolsillo del estudiante. No sé decir por qué, simplemente alargué la mano para cogerlo, leí de qué trataba, me quedé igual y decidí darle una oportunidad. Quién me iba a decir que, en realidad, el que me daba la oportunidad era el libro a mí. ¿Tengo que dar más justificaciones de por qué lo he puntuado con 5/5? Imprescindible.

6 comentarios:

  1. Ufff, que ganicas de leerlo!

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    1. Pues ahora que es verano viene perfecto!

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  2. Benedetti es único, en prosa y en verso. No conozco esta novela pero prometo leerla pronto. Me encanta tu blog, Ángela

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    1. Es magnífico y nunca defrauda.

      ¡Muchas gracias! (:

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  3. Este libro es una verdadera maravilla. Coincido contigo en más de una cosa.

    Saludo y medio.

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    1. ¡Me alegro de que coincidamos!

      Un saludo.

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