18 jun. 2012

"Rebelión en la Granja", de George Orwell

[Puntuación: 5/5]


Hacer esta reseña cuando han pasado más de dos meses desde que leí el libro no sé si va a ser una buena idea o no, pero no quería relegar un libro como Rebelión en la granja a un mero comentario en una entrada/resumen de las lecturas que he ido haciendo últimamente y que, por unos motivos u otros (principalmente una mezcla de pereza y falta de tiempo) no he llegado a comentar. De todos modos, creo que el resto de libros también va a tener su espacio particular en este blog, ¡qué menos! 

Pero centrémonos en Rebelión en la granja: éste es el tercer libro que leo de George Orwell (los anteriores fueron 1984, cuya reseña encontrarás aquí y Homenaje a Cataluña). Supongo que esto ha jugado en mi favor a la hora de “comprender” el humor y el mensaje de Orwell en esta novela. Aunque, bueno, tratándose de un autor que emana genialidad por cada una de las palabras que escribe, da igual que sea tu primera cita con él, que que mantengáis una relación desde hace muchísimos años y hayáis tenido hijos, e, incluso, nietos… metafóricamente hablando. La cuestión es que con este escritor, todo es un acierto. Me encanta, y la historia de la Granja Manor o Granja Animal ha estado más que a la altura del listón establecido con anterioridad. 

Maus, de Art Spiegelman.
Puede que la forma en que está escrito ayude a pillarle el gusto al relato de este levantamiento de animales contra el ser humano, porque, para quien no lo sepa, el libro está escrito como si fuera una fábula, en la cual se ve reflejada la historia de la instauración del régimen comunista en Rusia. Y todo eso con unos personajes principales que, literalmente, son cerdos, caballos, ovejas, gallinas… Peculiaridad a la que también recurriría después Art Spiegelman en Maus para narrar el Holocausto nazi. Y es que cuando el hombre comete barbaridades de este tipo deja de ser humano y pasa a convertirse en un mero animal. Y esto no es una metáfora. 

Rebelión en la granja muestra cómo, lo que en un primer momento parece una espléndida idea, propia del sentido común, puede irse al traste en menos que canta un gallo (y aquí lo hacen literalmente) por el ansia de poder de algunas personas que, casualmente, son aquellas en las que más confianza se deposita. No es sólo aplicable al comunismo, esto ya ha ocurrido y sigue ocurriendo en la mayoría de los países del Mundo (tengamos un poco de esperanza en el ser humano y no pensemos que sucede en cada rincón del planeta). Lo mejor de todo es que hace hincapié en lo dispuesta que a veces está la gente a creer ciegamente a sus “dirigentes” y el daño que la incultura puede hacer al pueblo, lo cual es directamente proporcional al enriquecimiento de los que se sitúan por encima de los demás sin ningún tipo de mérito o acreditación a sus espaldas, simplemente porque son los primeros en golpear la mesa con el puño y amedrentar al resto. La codicia y el hombre. La historia de siempre que parece que, en ocasiones, olvidamos. Por eso está más que bien que llegue alguien y nos la recuerde, para impedir que nos convirtamos en simples borregos (la cosa hoy va de juegos de palabras con animales, lo siento). 

Poco puedo aportar yo que no se haya dicho ya a propósito de esta obra. Sólo me queda decir que considero que es una lectura necesaria… imprescindible. Pone los pelos de punta, sin duda, principalmente porque es un retrato de la sociedad de entonces y de la actual. Es espeluznante cómo, después de más de cincuenta años (el libro se publicó en 1945), seguimos habitando en el mismo barro e inmundicia de esta piara que algunos han creado. Y lo peor de todo es que los días en que podamos escapar de esta Granja Animal no parecen estar cerca. 

En definitiva, si tuviera que definir Rebelión en la granja con una palabra, ésta sería atemporal, por desgracia.

6 comentarios:

  1. Cuando se trata de George Orwell siento una debilidad especial pues para mí también es un estupendísimo escritor. Yo leí este libro cuando era muy joven, para un trabajo de clase y me sorprendió la fábula universal y atemporal que se plantea. Ahora sigo viendo que el género humano se deja arrastrar igual que entonces y me da pena.

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    1. Eso es quizá lo malo de Orwell que plantea una sociedad que sigue igual de podrida que siempre... y claro, eso no es nada alentador.

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  2. Este libro es todo un clásico y me alegra mucho que una chica tan joven como tú lo admires. No es fácil "aguantar" a Orwell cuando se tienen pocos años. ¿Enhorabuena Ángela!

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    1. Bueno, en mi caso más que "aguantar" a Orwell es enamorarme de él y sus trabajos cada vez más, jajaja.

      ¡Muchas gracias!

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  3. ¡Hola! Acabo de descubrir tu blog y estoy echando un vistazo... :)

    Me alegro que te haya gustado este libro, sin embargo, veo claras diferencias entre la obra de Orwell y la de Spielgeman, entre otras cosas porque en Maus ningún gato es un gato significativo, actúa como elemento diferenciador de un grupo y un conjunto. Sin embargo, en Rebelión en la granja, sí que hay cerdos y cerdos (y luego Napoleon) y es fácil decir quién es quién (tanto Napoleón, como el cuervo, el vecino... etc) con nombres y apellidos.

    En fin, sigo por aquí que me está gustando mucho lo que estoy encontrando.

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    1. ¡Hola!
      Sí, claro, hay grandes diferencias entre la forma de usar los animales de Orwell y la de Spiegelman. Lo que quería decir es que me había llamado la atención cómo ambos recurrían a animales para narrar la historia, aunque con Orwell la metáfora esté más enfocada a personajes históricos concretos.

      Me alegro de que te esté gustando el blog (:

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