28 abr. 2014

Reseña: "La puerta estrecha", de André Gide

Título: La puerta estrecha
Autor: André Gide
Título original: La porte étroite
Año de publicación: 1959
Traducción: Blanca Torrents
Páginas:160
Editorial: Debols!llo
Precio: 9'95 €
Jérôme Palissier es un delicado joven parisino que pasa los veranos en la casa de campo de su tío, en Normandía. Durante uno de esos veranos él y su prima Alissa se enamoran profundamente. Sin embargo, ella se convence poco a poco de que la apasionada alma de su amado corre peligro; para salvarlo, decide recorrer el camino de la renuncia y el ascetismo espiritual. Narrada en forma de confesión íntima, este libro bellísimo denuncia los extravíos de una moral austera y puritana, capaz de negar las leyes de la naturaleza y de la vida.


Aprovechando las ganas de seguir leyendo que me dejó Fahrenheit 451 (reseña) decidí leer otro libro que tenía pendiente desde hacía unos cuantos años. Porque sí, aunque ahora no compre tantos libros, hubo una época en la que tuve un problema de incontinencia compradora. De esa etapa me quedan unos cuantos (bastantes) libros que todavía no he tocado y que ya va siendo hora que lea de una vez por todas. Por eso elegí La puerta estrecha de André Gide. Hace cinco años que leí Los monederos falsos y recordaba al autor con especial cariño así que me lancé a por otra de sus obras.

En este libro que no alcanza las 200 páginas, el autor nos cuenta la historia del amor entre Jérôme y su prima Alissa. Desde pequeños tienen una conexión especial y parece que están destinados el uno para el otro. Sin embargo, cuando la madre de Alissa le es infiel a su padre y abandona a su familia, esta queda profundamente marcada y decide rechazar todo tipo de alegría terrenal para salvar tanto su alma como la de su querido Jérôme. Esto hace que, poco a poco, rechace el amor profesado hacia su primo aunque siga disfrutando de su compañía y de sus conversaciones. Sin embargo, Jérôme parece no darse cuenta de esto y permanece fiel a Alissa, esperando que llegue el día en que ambos se casen y puedan disfrutar su amor. Esto hará que la relación cada vez se vuelva más complicada e incómoda.

Una cosa que hay que tener clara antes de leer La puerta estrecha es que el libro es, ante todo, una crítica al puritanismo derivado de la religión. Eso y que se basa en lo mucho que influencian a una persona las experiencias de su infancia. De no tener esto en cuenta, la novela sería una simple cursilada en la que los personajes son de lo más estúpidos y que carece de finalidad u objetivo alguno. Pero una vez que se lee desde la perspectiva de la crítica, todo cobra sentido, creedme. De lo contrario, dudo mucho que hubiera llegado a terminar el libro y no me habría resultado nada interesante. Los romances y yo no solemos llevarnos bien.

La historia está contada íntegramente por Jérôme, salvo por unas páginas del diario de Alissa y todo guarda relación con la historia de amor de los dos primos. Cada uno de los capítulos avanza en la historia, ahondando en los personajes, pero sin irse por las ramas, lo cual agradecí muchísimo. A menudo, los libros cuya trama se basan en las relaciones humanas tienden a hacerse pesadas porque el autor cree necesario añadir más información de la necesaria y eso suele desesperarme. Ver que un autor usaba las palabras justas y explicaba los hechos perfectamente hizo que la novela no se me hiciera pesada. Pero claro, estamos hablando de André Gide, que como ya comprobé cuando leí Los monederos falsos, escribe de maravilla.

Creo que lo que menos me gustó fueron los personajes y, por lo consiguiente, la historia en sí. Hacia la mitad del libro ya no podía soportar a Alissa y sus ideas absurdas sobre la pureza del alma. Tampoco podía aguantar a Jérôme, que parecía cegado por el aura de su prima y era incapaz de ver nada más aparte de ella. Ambos me desesperaron a más no poder y no podía dejar de pensar en lo absurda que era su situación. Entre ellos se establece una relación estúpida en la que Alissa sigue alimentando las esperanzas de Jérôme sabiendo que nunca se cumplirán, y él decide seguir bebiendo de la ilusión de que algún día se casará con su prima sin querer aceptar la realidad. Y por en medio está Juliette, la prima pequeña que está enamorada de Jérôme y que nunca verá su amor correspondido. Creo que ella fue la única que me llegó a gustar de toda la historia, porque al menos hizo ademán de seguir adelante con su vida, sin quedarse del todo atascada en enamoramientos imposibles.

¿Recomendaría este libro? Depende de la persona. Sé que no le gustará a todo el mundo, a mí me ha dejado un poco que ni fu ni fa (de ahí el 3/5). El autor escribe estupendamente, pero la historia es algo olvidable, aunque no deje de resultar interesante. Tengo la impresión de que dentro de un par de años apenas me acordaré de la trama y dudo que eso sea una buena señal. Desde luego, si queréis comprobar el gran escritor que es André Gide os recomendaría mil veces antes Los monederos falsos (que es estupendo) a La puerta estrecha.

18 abr. 2014

Friday Reads #3

Un viernes más llego con un #fridayreads. Este fin de semana estaré leyendo La ladrona de libros, de Markus Zusak. Después de tener el libro en la estantería desde hacía aproximadamente cuatro años, ya iba siendo hora de darle una oportunidad... además de que fue un regalo de cumpleaños que me hizo mi hermano. ¡Qué desconsiderada soy!

La historia está contada por la propia Muerte y transcurre en la Alemania nazi. La protagonista es una niña que roba libros (evidentemente) y ya no sé mucho más, pero tengo la impresión de que no va a ser un libro cualquiera.

La verdad es que he sido un poco parezosa para leer esta última semana y pico, espero ponerme de nuevo las pilas antes de que llegue la época de exámenes, que entonces sé que no habrá modo de leer. 

¿Qué vais a leer vosotros este fin de semana?

17 abr. 2014

TAG: ¿Este o aquel?

Hace un par de meses vi en el blog de La Senda Del Lector (¡Diana! :D ) este TAG y me pareció bastante entretenido de hacer. Como tengo varias reseñas pendientes, qué mejor forma de vaguear pero a la vez mantener el blog vivo que haciendo un TAG. Prometo reseña nueva pronto algún día, de verdad.


1. ¿Audio libro o Libro físico?
Libro físico. No termina de convencerme lo de los audio libros, aunque también dije lo mismo de los e-books y ahora me encantan.

2. ¿Tapa dura o Tapa blanda?
Hace unos a
ños habría dicho sin dudar que tapa dura... pero con el paso del tiempo y la de viajes que tengo que hacer en tren al cabo de la semana, creo que prefiero tapa blanda. Es mucho más ligera y fácil de leer. Eso sí, donde haya una edición bonita de tapa dura, que se quite el resto de en medio.

3. ¿Ficción o no ficción?
Leo más ficción que no ficción, es cierto, pero se debe sobre todo a que los libros de no ficción son menos "conocidos" que los de ficción, o al menos esa es la impresión que me da. En el fondo, si el libros es bueno, lo mismo me da un género que otro... de hecho mi libro favorito del año pasado fue uno de no ficción (aquí tenéis la reseña y aquí los otros libros que también me gustaron en 2013).

4. ¿Mundos fantásticos o problemas de la vida real?
¿Ahora mismo? Problemas de la vida real. Me parecen más interesantes las historias y creo que suponen un mayor reto para el autor que los mundos mágicos. Lo cual no quiere decir que la fantasía y otros mudnos inventados no me parezcan una estupenda opción de lectura... ¡en realidad leo de todo!

5. ¿Harry Potter o Crepúsculo?
Esta es muy fácil: Harry Potter. Crespúsculo me pilló ya "tarde" (con 16 ó 17 años) y, además, no ha aguantado el paso de tiempo con respecto a mi valoración. En su momento me encantó, sí (el primer libro, los demás ya me empezaron a parecer flojos)pero ahora pienso todo lo contrario... supongo que no seré la única que se siente así. En cuanto a Harry Potter... crecí con la saga y para mí son mucho más que unos simples libros sobre magos.

6. ¿Ebook, Ipad y otro?
¡Sí, por favor! Desde hace dos años me he convertido por completo al libro digital y ahora no sé qué haría sin él. No pesa apenas, caben infinidad de libros y, gracias a él, puedo leer novelas que, de otra forma no me sería posible... ¿por qué? Pues porque no tengo un árbol del que caiga dinero y no puedo comprarme todos los libros que me llaman la atención. Ni qué decir tiene que tampoco me gastaría mis ahorros en obras que no sé si me van a gustar o no. Además, en mi biblioteca a menudo no llegan estos libros, por lo que he de recurrir a internet. (Y por si hay dudas o manos a la cabeza, de gustarme mucho una novela, me la compro después).

7. ¿Libros prestados o Libros comprados?
Me es indiferente. Si me prestan un libro y luego resulta que me gusta mucho, me lo compro igualmente.

8. ¿Librería u Online?
Si puedo, librería... pero online hay más variedad. Depende todo del libro que busque.

9. ¿Sagas o Libros autoconclusivos?
Lo que al autor le haga falta para contar una historia. Pero ¡ojo! Me "molesta" mucho cuando una trama puede ser explicada perfectamente en un volúmen y se alarga como un chicle para que dé más libros. Si son 40 tomos y todos son relevantes, me parece estupendo. Pero dos libros y que el segundo no tenga sentido o que haya mucha paja metida en ellos no me hace gracia.

10. ¿Largos o Cortos?
Vuelvo al punto anterior: si una historia se puede quedar contada perfectamente en un libro corto, corto. Si van a faltarle detalles por el número reducido de páginas: gordo.

11.¿Románticos o Llenos de acción?
Supongo que puedo prescindir del romance en un libro... aunque demasiada acción me aburre al final. Me gusta una cosa intermedia.

12. ¿Hacerse un ovillo en la manta o tomar el sol?
¡Ovillo, ovillo, ovillo! :D

13. ¿Chocolate caliente o café con leche? 
Chocolate caliente, está tan rico...

14. ¿Lees opiniones o decides por ti mismo?
Leo opiniones (evidentemente) pero siempre termino decidiendo por mí misma. Si un libro no me convence a pesar de las buenas críticas, lo saco de la biblioteca o lo descargo. En caso de que me guste, lo apunto en la lista de deseos como futura compra.

¡Y hasta aquí llega el TAG! ¿Os atrevéis a hacerlo vosotros? :D

(imágenes: weheartit)

13 abr. 2014

Reseña: "Fahrenheit 451", de Ray Bradbury



Título: Fahrenheit 451
Autor: Ray Bradbury
Título original: Fahrenheit 451
Año de publicación: 1953
Traducción: Alfredo Crespo
Páginas: 256
Editorial: Debols!llo
Precio: 8'95€
 
Fahrenheit 451 ofrece la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino la de provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza

Después de leer una colección de historias de Angela Carter me apetecía ponerme con una novela. Desde hacía un par de años tenía a Bradbury mirándome en la estantería, pero nunca llegaba el momento. Me compré el libro con muchas ganas de leerlo, pero después lo fui dejando y quedó relegado al olvido. Y llegó su momento: me apetecía una distopía y fui a por él. Y, oye, no ha estado nada mal la novela y, además, me ha sumido en una especie de histeria lectora por la que solo tengo ganas de leer (lo cual viene perfecto teniendo en cuenta las dos semanas de vacaciones que me esperan).


La única premisa que tenía sobre la trama era que se quemaban libros, nada más. No sabía por qué era ni cómo se había llegado a esa situación. Y en parte me alegro de no haber tenido mucha idea, porque con lo corto que era (de las 256 páginas de mi edición, solo 170 eran de historia), me habría destrozado la lectura. Quizá he echado en falta que fuera un poco más largo el libro. Habría sacado mucho más partido a la idea de quemar libros y el porqué de esta acción podría haberse explicado mejor. 

Y es que Fahrenheit 451, a pesar de haberme gustado mucho, ha sido un libro que podría haber dado más de sí. Tenía personajes secundarios estupendos que quedan a medio explotar, como Beatty o Clarisse.Me quedé con muchas ganas de saber más sobre los trasfondos de ambos, conoces el por qué de sus acciones y de su forma de ser. Y Guy Montag tenía mucho más potencial, quizá si no hubiera sido todo tan precipitado, había tenido más sentido su cambio y su forma de pensar. Soy de las que piensa que, si una historia da para un libro corto, no se debe añadir información inútil para hacerlo más largo... pero en este caso es más bien al contrario. Habría agradecido unas páginas más para darle mayor solidez a la historia.

Lo mismo me ocurre con la trama: la idea principal es estupenda, pero a la hora de explicarla en la novela, está algo cogida con pinzas. Bueno, quizá exagero ahí... está explicada, sí, y se entiede perfectamente las razones de esa sociedad para quemar libros... pero me faltó algo. No sé si porque esperaba una explicación más trabajada o profunda o porque cometí el error de acordarme de 1984 (libro que siempre termino mencionando el blog, tal es mi amor por él). Y claro, al comparar ambas novelas, Fahrenheit 451 sale perdiendo. Pero volviendo al objeto de esta reseña, con comparaciones o sin ellas, lo cierto es que si Ray Bradbury hubiera ahondado un poco más en las raíces de la sociedad que describe en el libro, la historia habría sido mucho mejor.

Pero repito: me ha gustado mucho la novela. De hecho, lo que más me ha llamado la atención ha sido la fluidez con la que el autor escribe. Sin llegar a ser simplón, tampoco se complica demasiado y ese punto intermedio es para mí perfecto. Al principio tenía miedo de que fuera muy enrevesado pero ¡todo lo contrario! La escritura es muy ágil y no llega a perder calidad. De hecho, es tan entretenido que me leí el libro prácticamente entero de una sola sentada. No podía dejarlo en la mesita de noche, a pesar de que ya era tarde y al día siguiente tenía clase. Y eso, para qué engañarnos, siempre indica que no está tan mal una novela.

En definitiva, si bien Fahrenheit 451 podría haber dado mucho más de sí, prefiero quedarme con lo mucho que he disfrutado leyéndolo. Es de ese tipo de lecturas que te sube el ánimo como lector y hace que la motivación siga viva incluso cuando lo terminas. De hecho, tres días después de haberlo terminado ya me he leído otro libro y sigo con ganas de leer más, lo cual es muy raro en mí porque suelo ser muy lenta leyendo (la prueba de ello es el mes de marzo, en el que solo he leído dos libros). Pero resumiendo, con sus defectos y carencias, Fahrenheit 451 ha sido una lectura que he disfrutado mucho y espero que vosotros os animéis a darle una oportunidad.


8 abr. 2014

Reseña: Hard Times, Charles Dickens


Título: Hard Times (Tiempos Difíciles)

Autor: Charles Dickens
Editorial: Penguin

En Coketown, trasunto de cualquier ciudad industrial de la Inglaterra victoriana, el rígido y práctico director de escuela Thomas Gradgrind y su socio, el presuntuoso y mezquino empresario Josiah Bounderby, imponen su ley y su estrecha y árida visión de la vida a alumnos y obreros, cada uno en su ámbito. A través de la entretenida trama de Tiempos difíciles, que entremezcla las vidas y peripecias, ilusiones y desdichas de estos y otros personajes, como los hijos de Gradgrind, Tom y Louisa, y su compañera Sissy Jupe, o el obrero Stephen Blackpool, Dickens expresa que no hay acción sin consecuencia, pero que la esperanza siempre es posible.
En noviembre hice un Nuevo en la estantería en el que os enseñé este libro. Comenté que tenía que leerlo para el segundo cuatrimestre de la universidad y que me había salido muy barato de precio. Me puse al mes siguiente con él y, aunque es la obra más corta de Charles Dickens, tardé casi dos meses en leerlo. Fue un cúmulo de razones: los exámenes, pocas ganas de leer y el lenguaje del libro en inglés. ¡Pero al final conseguí terminarlo! (Como si tuviera otra opción).

En Tiempos Difíciles viajamos a una ciudad industrial imaginaria en la que los que están al mando solo se preocupan por que todo pueda ser demostrado por hechos. Nada de imaginación y demás pájaros en la cabeza. Precisión y realismo, eso es todo. A partir de ahí, vamos siguiendo a varios personajes que, aunque parece que no tienen mucho que ver, al final terminan cruzándose y teniendo relación los unos con los otros. Con cada capítulo, Dickens nos acerca a la vida en el siglo XIX, cuando la industralización se encontraba en auge y las personas parecían haber perdido en parte su humanidad.

Creo que pocas veces me he topado con una novela que tenga tantos personajes (bueno, Juego de Tronos
se lleva la palma, pero ya me entendéis). Para mí eso suele ser una pega más que algo bueno. ¿Por qué? Porque pierdo el hilo fácilmente o me desespero esperando a que llegue el capítulo del personaje que me gusta. Esa fue la principal razón por la que tardé tanto en leer Tiempos difíciles, no llegaba a coger un buen ritmo y a menudo no sabía muy bien de qué iba la historia. He encontrado que en ocasiones Dickens era un poco dado a escribir pasajes no tan relevantes y un tanto prescindibles. A menudo tenía la impresión de que, si no fuera porque tenía que leerlo para clase, habría dejado el libro a medias y nunca habría mirado atrás. Y es una pena, porque tenía bastantes expectativas en el autor y me apetecía mucho leerlo por fin. Pero he quedado con un sabor algo amargo en la boca y eso no me gusta.

En cuanto a la forma de escribir, no seré yo quien niegue lo bien que lo hace Dickens, aunque, volviendo a lo mismo, a veces se extendía más de lo necesario. Y, por otro lado, no sé si ha sido impresión mía pero ¿no tiene el escritor una visión algo maniquea de la realidad? Por lo general, había personajes muy buenos y personajes muy malos, sin matices. Los únicos que parecen tener algo más de profundidad son Louisa y su padre y, aún así, no son "buenos" hasta que no empiezan a pensar como aquellos personajes moralmente superiores. No sé, nunca me ha atraido que en las historias exista una dicotomía tan flagrante entre buenos y malos. No quiero decir que no me hayan gustado las personas creadas por Dickens, de hecho Sissy me parece adorable, Stephen llegó a conmoverme y padecí bastante con Louisa.

En cuanto al nivel del inglés, he de reconocer que, en este caso, el idioma se me hizo cuesta arriba, sobre todo al principio y cuando hablaba Stephen. Tuve que hacerme con una traducción al castellano para poder avanzar más rápido porque cada vez que algún personaje de la clase obrera hablaba, me era imposible seguir el diálogo. Es gracioso porque, si bien Dickens dejó clara la cultura de Stephen o Rachael por su hablar más incorrecto y su acento, en español este detalle desaparece, y ambos hablan como dos señores de la clase más alta de la sociedad. Una pena, sinceramente, porque pierden parte de la esencia con la que fueron creados. Pero las explicaciones y las descripciones están hechas con una precisión y minuciosidad absolutas y te transportan a Coketown de inmediato, lo cual siempre es muestra de que el autor tiene algo de idea.

En definitiva, me he quedado con la impresión de que, a partir de Hard Times (o Tiempos difíciles, no sé que nombre usar ya) todo va a ir si no mejor, igual, o eso espero. La última parte del libro es la que más me gustó, sin duda alguna y la que más me emocionó. La moraleja de la historia es bastante importante: eliminar la imaginación y los sentimientos de nuestras vidas es un gran error que solo nos hará miserables. Ahora que me he quitado el libro más corto, me quedan los gordos de verdad de este autor, pero no me quejo. Me han dado más ganas de leer otra obra de Dickens dentro de unos meses, quizá en verano... a ver si va mejor que esta.
(En realidad un 3'5)