18 ene. 2013

El final de una era || "Sinsajo (Los Juegos del Hambre #3)", de Suzanne Collins

[Puntuación: 3/5]

Terminar de leer una trilogía siempre es una actividad de riesgo. Es el último tomo de una saga y, por lo tanto, es determinante para la opinión final sobre la misma. Un mal final puede destrozar una historia que hasta entonces iba viento en popa. Y no voy a mentir, tenía cierta aprensión a leer Sinsajo porque, mirando por internet, había encontrado opiniones muy dispares sobre él. Me había empezado la saga hacía un año, más o menos, para adelantarme a la película y la experiencia había sido bastante satisfactoria (la película, dicho sea de paso, tampoco está mal... aunque los libros son mejores). En seguida me hice con En llamas pero, con Sinsajo, esperé varios meses.

Fotograma de la primera película
Poco puedo decir al respecto de la historia que no implique desvelar el final de los dos libros anteriores. Pero, vamos, en resumen, nos encontramos en el mismo mundo de antes y Katniss sigue provocando más de un quebradero de cabeza al Capitolio. Eso sí, aquí ya no vuelven a haber otros Juegos del Hambre. Todo da un giro de 180º y las tornas cambian, los mismo personajes lo hacen, se nota una gran evolución desde que empezase la historia hasta ahora. Cada uno ha pasado por su propio infierno personal y eso se nota, lo cual se agradece. A menudo noto que, en lo referente a literatura juvenil, los personajes pecan de ser algo planos de más. El autor tiende a centrarse más en relatar los hechos de una forma rápida y que enganche y se olvida de la psicología de cada una de las piezas del puzzle... o lo que es peor, recurre a estereotipos manidos y simples.

No voy a decir que Suzanne Collins escriba especialmente bien. De hecho, he echado de menos algo más de personalidad mientras relataba la historia. Todo me ha parecido demasiado objetivo, un narrador omnisciente en su máxima expresión. Pero esto es porque, dentro de lo que cabe, siempre me gusta ver que el autor se "moja" un poco y toma parte en la historia. Me ha resultado algo impersonal su forma de narrar. Pero, quitando ese detalle de en medio, lo que es la trama está bien pensada y el tema de fondo es magnífico, aunque es verdad que podría haberlo hecho brillar algo más en vez de centrarse tanto en Katniss y su vida amorosa o las tesituras en las que se ve envuelta.

En definitiva, Los Juegos del Hambre es una trilogía entretenida para quien disfrute con las distopías (a mí personalmente me encantan). Eso sí, es una distopía en versión light. Se nombran las cosas horribles que suceden pero se tratan muy por encima. Vale, lo reconozco, eché de menos algo más de sangre y vísceras...

3 ene. 2013

Reseña: "L'étranger", de Albert Camus

[Puntuación: 4/5]

Con lo que me gusta esta sección de libros en versión original y lo poco que la actualizo / leo cosas que me permitan actualizarla. Desde luego, esta es una de las cosas a cambiar en el año 2013... sobre todo porque no me va a quedar otra.

En verano, como estuve cogiendo bastante el tren, me tuve que resignar a llevar un libro siempre en el bolso (algo a lo que no acostumbro porque me quedo sin hombro). La mejor solución era recurrir a un libro que pesara poco y que, a ser posible, fuera de tapa blanda. Como llevaba tiempo queriendo leer algo de Camus y también en francés (así aprendo vocabulario nuevo y practico), la solución fue más que simple: El extranjero. En mi casa estaba en versión de bolsillo y tal y como lo escribió su autor... voilà!

La historia se basa en los pensamientos y vivencias del señor Meursault y tiene lugar en Argelia, antigua colonia francesa hasta mediados del siglo XX. Todo comienza cuando se le anuncia la muerte de su madre en el asilo y ha de ir al velatorio y hacerse cargo del cuerpo. Ahí, no muestra emoción alguna, lo único que el espectador llega a saber es que esa semana tenía que trabajar, que no para de fumar, de beber café y conoce a algunos amigos de la residencia donde estaba su madre. Pero ni una sola lágrima por su parte. Nada. En los días siguientes, sin guardar luto siquiera, comienza una relación con su compañera de trabajo Marie y ayuda a su vecino a vengarse de su ex-novia que, supuestamente le ha sido infiel. Eso sí, sin pararse a pensar en que puedan existir los sentimientos o que sus acciones puedan herir a alguien. Unos días después, es invitado, junto al vecino y a Marie a pasar un fin de semana en una casa en la playa. Allí, se encuentran con unos chicos árabes que resultan ser los familiares de la ex-novia de su "amigo". En un principio solo sale herido su vecino pero, más tarde, cuando Meursault está paseando por la orilla del mar, y sintiéndose algo incómodo por las molestias que el sol le provoca, cegándolo incluso, vuelve a encontrarse con uno de los árabes y, sin razón aparente, le dispara cuatro veces. Así, es encarcelado y llevado a juicio donde, como es de esperar, no muestra arrepentimiento ni emoción alguna.

Albert Camus ganó el Nobel de Literatura en 1957
Esta falta de sentimientos no se debe a que Meursault sea un psicópata incapaz de empatía alguna. Es simplemente que es un ser apático hasta decir basta. Lo que Albert Camus hizo en su novela fue presentarnos una especie de caricatura, y a la vez vaticinio, del hombre de la segunda mitad del siglo XX. Un ser al que todo le da igual, al que parece que no hay nada que lo emocione o le cree la necesidad de levantarse de su cómodo sillón para luchar por ello. La vida en sí es un absurdo tras otro, una serie de acontecimientos casuales que no controlamos, ¿por qué hacer algo al respecto? ¿por qué esforzarnos en cambiar algo que viene regido por el azar? Da lo mismo cómo haya ocurrido, o que se decida que Meursault vaya a ser ejecutado por lo que no ha hecho. Independientemente de que justifique el homicidio, el jurado, de entrada, ya está convencido de su culpabilidad al considerarlo un ser sin sentimientos y que no actúa conforme a la moral de sus contemporáneos, basada en creencias religiosas. Se lo termina juzgando por lo que no ha hecho según los cánones de la época, por ejemplo, no sentir la muerte de su madre, no llevar luto... De ahí la indiferencia del personaje: sabe desde el principio que la justicia es la máxima expresión de la injusticia y, haga lo que haga, será condenado por su actitud ante la vida y no por el crimen. Su respuesta a esto es una apatía rampante hasta el momento de su ejecución.

En lo personal, aunque pueda parecer que el libro no tiene demasiado argumento o que carece de originalidad (afrontémoslo, un asesinato, qué poco típico), hay algo en él que resulta cautivador. No sé si es por ese aura de existencialismo que rodea a la historia (sobre todo cuando comprobamos que el protagonista se hace a sí mismo culpable al decidir no defenderse mientras que podría haber sido declarado inocente sin mayores consecuencias), o si se debe a que Camus realizó una premonición del hombre actual y de lo decadente de su apatía. Y predecir el futuro es algo que, yo al menos considero, que solo los hombres excepcionales y Casiopea pueden hacer.

(En lo referente al nivel del idioma, a mí me costó un poco coger un ritmo decente, pero supongo que por la falta de costumbre. Por lo demás, no considero que pueda crearle muchos problemas a alguien con un conocimiento medio del idioma).


2 ene. 2013

Retos para 2013

Sí, lo sé, otro blog en el que la primera entrada del año habla sobre retos para el 2013 en cuanto a lecturas. ¡Pero es que no me he podido contener! Desde que era pequeña siempre me proponía de un año para otro leer más libros que el anterior, y ya llevo dos años participando en el Reading Challenge de Good Reads... así que he pensado "¿qué más da? Me apunto a unos cuantos retos más y todo será mucho más divertido". Y aquí estoy, este es el anuncio final de los retos que quiero decir que he cumplido para el 31 de diciembre de 2013. Por cierto, ¿he dicho ya que no me gusta nada el número? ¡Qué cifra más fea!


  

Este reto ha sido creado por Isi y es bastante interesante. Consiste en leer 10 libros en inglés, independientemente del soporte, el género o la versión. La cuestión es enfrentarse cara a cara con el idioma, sacudirse de encima el miedo. Lo he elegido, sobre todo, porque tengo bastante libros en inglés que, por pereza o porque tenía otras lecturas pendientes, se me han ido acumulando poco a poco y considero que este reto es una buena salida para ellos.

Para aquellos que se sientan con más fuerzas, está la versión "profesional" del reto, que consiste en leer 20 libros en vez de 10. ¡Chapó por el/la que se atreva con ello!



Este reto lo vi en el blog de Cargada de libros  y está sacado de The Classics Club Blog, lo primero que pensé es que resulta de lo más asequible. Las normas son realizar una lista de 50 libros que formen parte del selecto club de los denominados como "Clásicos" y leer 10 de ellos cada año. Es decir, que el reto dura 5 años, pero ¡menudos 5 años! La lista todavía no la he redactado, pero la podréis encontrar a partir de finales de semana en la pestaña de "Retos" que hay en la cabecera del blog.




Por último, he decidido llevar a cabo un reto que llevaba años buscando. Desde que empecé a ver Las Chicas Gilmore cuando tenía 17 años o así, siempre estuve obsesionada por saber qué libros se había leído Rory a lo largo de la serie. El otro día, por pura casualidad, descubrí el blog de Letras y Escenas y ¡ahí estaba el dichoso listado! Yo me he tomado la libertad de copiarlo en la pestaña de "Retos" y he tomado la determinación de leerme 15 libros de la lista que todavía no me haya leído. ¡Os animo a formar parte de él también!


Y si a esto le sumamos el reto de Good Reads, creo que ya me puedo dar con un canto en los dientes de toda la lectura que tengo planeada para este año.


¿Vosotros tenéis pensado formar parte de algún reto? ¿Qué libros queréis leer durante el 2013?