31 dic. 2012

Lo más soso del 2012 (top 5)

365 días dan para mucho, sobre todo en lo que se refiere a leer. Hay lecturas mejores, otras peores, algunas te pueden cambiar la vida, otras hacer que te estires de los pelos por haber perdido el tiempo con ellas y luego están también las que te dejan por completo indiferente. No sé si me da más rabia que el libro sea un horror y no lo soporte o que, al terminarlo, me quede igual que cuando lo empecé, como si en realidad no hubiera leído nada. Una cantidad de tiempo que se ha escapado de mis manos tontamente y sin que yo me haya dado cuenta. Nada que sacar, nada que decir, absolutamente nada. Vamos, que contigo o sin ti, lo mismo me da. Si ya lo decía Oscar Wilde:
"Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen".
A continuación os presento los 5 libros que más sensación de soso me han dejado en el cuerpo. Que os sea leve.

1.- Algún día tu dolor te será útil, de Peter Cameron

Me lo enviaron desde PriceMinister cuando me apunté para participar en la elección del mejor libro del año. Podías elegir entre varios títulos y el que más me llamó la atención fue este. Leí el resumen y parecía bastante interesante: un joven que ha de comenzar la universidad pero no le ve el sentido. Él cree que todo lo puede aprender de los libros y de lo que lea, que los estudios superiores poco le van a enseñar sobre la vida. Como estudiante universitaria, me sentí identificada con él de manera inmediata: más de una vez me ha venido a la cabeza que estaría mejor viviendo en medio del campo, sin preocupaciones ni exámenes finales. 

Hasta aquí todo parecía perfecto. Recibí el libro con mucha ilusión (aunque dos semanas más tarde de lo que esperaba, ya que se suponía que iba a llegar a principio de mes, pero en fin, más vale tarde que nunca). Lo empecé a leer y... ¡menuda piedra! No es que no me gustara y no lo soportara como me pasó con el de Albert Espinosa. De haber sido así, lo más probable es que, por cabezonaría, lo hubiera terminado. Pero, ¿este? Ni en sueños. A las cincuenta páginas lo cerré y ahí sigue, en la estantería. Nunca he bostezado tanto leyendo un párrafo. Mi comentario en GoodReads da fe de ello:
No me lo he podido terminar. Menudo rollo de libro, a la mitad he decidido que no seguía perdiendo mi tiempo con él.

 2.- Big Fish (Un pez gordo), de Daniel Wallace

Decepcionante. Esa es la palabra.

Después de haber visto cientos de veces la película de Tim Burton basada en el libro, me esperaba algo más. Normalmente suele ser al contrario: el libro es mejor que la película. Pero no en este caso.

Las historias están bien escritas, y son bastante originales pero el libro, como conjunto es tan irregular... A veces el capítulo tenía doce páginas y otras veces era sólo un párrafo y esa falta de uniformidad me pone muy nerviosa a la hora de leer. Además, en ocasiones me daba la impresión de que lo que Daniel Wallace se había dedicado a hacer era escribir anécdotas sueltas, unirlas e intentar que pareciesen parte de una misma historia. No sé, no me ha gustado demasiado.

Y el final, en fin, nada que ver con lo precioso que era el de la adaptación cinematográfica. Dejad el libro a un lado e id a ver la película, de verdad.


3.- La soledad de los números primos, de Paolo Giordano


La novela de la que siempre esperé algo que nunca llegó a ocurrir. Y conforme han pasado los meses se me ha olvidado prácticamente la historia porque no me emocionó ni me marcó para nada. Una lectura rápida y ya está. Leer por leer, vaya. Creo que no lo he dicho nunca pero, coger un libro para pasar el rato es algo que detesto, para mí la lectura es algo más profundo que eso. Para mí, los libros suponen una puerta hacia una nueva percepción del mundo, hacia el crecimiento personal y la crítica de lo que nos rodea. Libros que solamente buscan contar una historia, sin más, son los candidatos perfectos para esta lista. No hay más que fijarse en La soledad de los números primos. Su reseña la encontraréis aquí.


4.- Out, de Natsuo Kirino

La portada es espectacular y representa de manera muy sencilla, pero efectiva a la vez, la esencia de la novela. Lo leí en verano, porque era algo largo y entonces tenía tiempo de sobra para dedicarme a él. La historia mezcla mujeres descontentas con sus vidas que trabajan por cuatro duros (bueno, ahora unos pocos céntimos) y han de soportar que los hombres que las rodean las ninguneen, mafiosos, prostitución, asesinatos, cadáveres descuartizados, dinero (mucho dinero) y venganza. Una bomba de relojería, vamos. ¿El veredicto final? No está mal para pasar el rato (lo mismo que con el puesto 3 de la lista) pero poco ha quedado del libro en mi memoria pasados los meses. También de decir que el género de misterio/policíaco/asesinatos/llamadlo como queráis nunca ha sido lo mío y a menudo lo encuentro incluso aburrido. Supongo que esa es la principal razón de por qué me ha resultado algo insulsa la novela. Ahora, eso sí, lo que es la trama, bastante entretenida y muy bien hilada.


5.- Ampliación del campo de batalla, de Michel Houellebecq
Siendo el último puesto en la lista, este es el libro que más me duele añadir a ella. Y no es por él, es por mí, de verdad. Houellebecq me encantó como escritor y, como ya dije cuando hice la reseña, tengo planeado seguir leyéndolo pero... la historia me lleva de cabeza. Ni me gustó ni de me horrorizó. No está mal pero, y cada vez estoy más segura de que se debe a mi edad que no terminara de captar el significado general. Ese ambiente generado a partir de un treintañero al borde del abismo del aburrimiento no es algo que conozca, ni siquiera por terceros. Y aquí no puedo hacer como con los libros de fantasía y tirar de imaginación. Aquí todo es tan real y el autor da por hecho que sabes cómo son las sensaciones sobre las que escribe, que me sentí fuera de lugar. Para mí, leer este libro fue como cuando cogí El Principito por primera vez a los siete años y no entendí ni papa, a pesar de ser consciente de que había algo que se escapaba a mi entendimiento. Con el tiempo lo releí y ahora es de mis favoritos, de esos que cada cierto tiempo empiezo de nuevo. Supongo que con Amplicación del campo de batalla he encontrado un nuevo Principito.


Y hasta aquí este pequeño resumen de los libros que me han resultado más insulsos en todo el año. El 2013 se presenta algo misterioso en cuanto a lecturas, pero espero no encontrarme con muchos de estos casos o terminaré desistiendo (como si dejar de leer fuera algo de lo que soy capaz). 

¿Y vosotros? ¿Os habéis encontrados con libros sosos este año? ¿Cuáles os han gustado más? ¿Cuáles menos?

¡Nos leemos en 2013! ¡Que paséis una feliz Nochevieja y un aún mejor comienzo de año!

26 dic. 2012

"Deseaba a la vez morirse y vivir en París" || "Madame Bovary", de Gustave Flaubert

[Puntuación: 4/5]
Qué poca vergüenza por mi parte haber dejado el blog desierto durante tantísimo tiempo. Pero no me quedaba otra. Además, en el último par de meses apenas he tenido el tiempo / las ganas de leer. Aunque con la de reseñas que sigo teniendo atrasadas, la verdad es que si no lo digo, tampoco se iba a notar.

Pero vamos a los negocios: Madame Bovary. O la Señora Bovary, como se ha traducido últimamente. El nombre da igual, el autor sigue siendo Gustave Flaubert y la historia sigue intacta, con Emma Bovary bien cargada de pasión, su marido bien soso y sus amantes bien egoístas.

Grosso modo, la trama es la siguiente: ya de joven, Emma, encandila al médico Charles Bovary, un claro caso de personaje pusilánime y sin voz alguna que se achanta ante la más mínima. Se casan, se trasladan, tienen una hija (que Madame ignora bastante), la mujer se echa varios amantes pero ninguno llega a estar a la altura de sus ansias por un amor verdadero y apasionado, vive por todo lo alto endeudándose hasta las cejas y luego... pues se toma un poco de arsénico y ahí deja a los demás.

Personalmente, la historia no me llamaba mucho la atención. Y más si a eso le añadimos que el final es por todos conocido. Pensaba que iba a leer cursilada tras cursilada e interminables divagaciones sobre el amor y cómo la manera en que es representado en los libros dista sobremanera de la realidad. Pues bien, no sabéis cuánto me alegro de haberme equivocado con mis prejuicios. Lejos de tratarse de una telenovela que perfectamente podrían dar en la tele después de la comida, Madame Bovary es una obra intrigante, llena de sentimientos encontrados y de sueños frustrados. Es una novela sobre la vida de una mujer cuyas aspiraciones se truncan sin que ella pueda evitarlo y además ha de sentirse avergonzada por querer algo más de lo que su día a día le ofrece. No es sólo un libro, es uno de LOS libros. Y es que si todavía no lo has leído, pídelo de regalo o directamente hazte con él porque merece la pena. Porque es una lectura indispensable.

Podemos pensar que Emma Bovary era algo "pilingui" por serle infiel a su marido, pero yo prefiero verla como una luchadora. Es verdad que comentió errores a lo largo de su vida pero se negó a ser controlada por ellos. Era un espíritu libre, tan convencida de que el amor verdadero existía que, cuando ve que sus creencias son desmentidas, una y otra vez, delante de sus ojos, no puede soportarlo y prefiere la muerte a volver con el rabo entre las piernas y llevar una vida corriente. Aparte de porque no podía soportar las burlas de los demás. Ahora, como se suele decir, "que le quiten lo bailado" a Emma.